Pasaje a la Ciencia
Números publicados
|
Inicio->Número 11 (junio 2008)
Me parece percibir cómo mis lectores se
extrañan del título, creyendo que intento
inventarme una relación entre ciencia y literatura, como algo que sólo
se le puede
ocurrir a los escritores, fruto de su invencible imaginación, mientras
que la teoría y el
número, o sea, la exactitud, rige el imperio de las ciencias.
[Leer
el artículo]
|
Buscar una edad dorada o de plata, por
semejanza a
como se denomina la literatura española entre 1898 y 1936, en la
enseñanza de cualquier materia no es tarea fácil y en particular si nos
centramos en las disciplinas científicas.
No comparto la idea de que cualquier tiempo fuera
mejor; los tiempos son como paradigmas inconmensurables, gracias
Feyerabend, y cualquier intento de comparar los sistemas educativos de
diferentes “tiempos” fracasará si no entendemos el contexto histórico y
social en que se sitúan. Sólo podemos aspirar a comprenderlos y quizás
a extraer algunas conclusiones que nos ayuden a no tener errores
similares, siempre que realicemos la adecuada aproximación al contexto
histórico y social pasado y presente. Como tal tarea es ardua y los
cambios educativos son una demanda continua, el resultado actual es, a
mi subjetivo parecer, que todo no fue mejor en otros tiempos, ni que
todo es posible de empeorar en el futuro, según la expresión de una ley
científica “no formal” bien conocida por todos los que desayunan
tostadas con mantequilla y además se dedican a revisar la legislación
educativa, bien por obligación o devoción. Antes bien, el repaso de
nuestra historia educativa nos lleva a recordar, salvo en algunas
excepciones, la idea clásica de “no hay nada nuevo bajo el firmamento”.
[Leer
el artículo] |
El Instituto
“Padre Luis Coloma” inició sus actividades en 1838 como colegio de
Humanidades, alcanzó la categoría de Instituto local en 1842 y en 1850
llegó a ser Instituto provincial. La protección económica de Juan
Sánchez, bodeguero de Jerez, que en su testamento había dejado un
fuerte capital para la fundación en la ciudad de un centro de enseñanza
que preparara a los estudiantes para ir a la universidad, le
proporcionó una situación desahogada que le permitió ir adquiriendo
materiales modernos y de calidad que facilitaban y mejoraban la
enseñanza. Se iniciaron colecciones de aparatos y objetos didácticos
que se exponían en gabinetes especializados por asignaturas. Se hizo
tal esfuerzo que se consiguió que el Instituto fuese un centro de
referencia entre los Institutos de la Nación. Luego, en su larga
historia, aunque perdió las asignaciones económicas del principio, las
bases iniciales permanecieron y el espíritu de superación imperó
siempre, de tal forma, que el afán por poner al día los gabinetes y el
prurito de conservar la bien adquirida fama de centro bien dotado,
llevó al Instituto a ímprobos esfuerzos de mantenimiento y mejora.
[Leer
el artículo completo] |
Indudablemente
el científico español más importante de todos los tiempos ha sido don
Santiago Ramón y Cajal. Premio Nobel en una época en que la ciencia en
España estaba en sus albores, no sólo destacó en la histología: sus
innovaciones en la fotografía o su obra literaria suelen pasar
desapercibidas frente a su excepcional producción científica. En este
artículo, ilustrado con imágenes de la exposición sobre Cajal celebrada
en el Museo de Ciencias Naturales, se repasan las diversos facetas de
la vida de Ramón y Cajal.
[Leer
el artículo] |
Discurso
pronunciado en el Senado el 21 de noviembre de 2006 por Dña. María
Ángeles Ramón y Cajal Junquera con motivo del homenaje a D. Santiago
Ramón y Cajal en el centenario de la concesión del premio Nobel.
[Leer
la colaboración] |
Nuestra
revista tiene el honor, gracias a los Herederos de Ramón y Cajal, de
reproducir dos poemas autógrafos de don Santiago escritos cuando era
estudiante en el instituto de Huesca; la imagen adjunta es una
reproducción de su cuaderno de clase en la que se muestran dos poesías,
la primera de las cuales es absolutamente inédita. Reiteramos desde
aquí nuestro más sincero agradecimiento a sus herederos, y en especial
a doña María Ángeles Ramón y Cajal por su deferencia y amabilidad al
permitir reproducir en Pasaje a la Ciencia este texto nunca antes publicado de nuestro primer premio Nobel.
[Los poemas están
disponible en la edición escrita del Pasaje a la Ciencia] |
Santiago
Ramón Cajal
(1852-1934) no sólo fue un científico excepcional sino que tuvo además
otras facetas: escritor, fotógrafo, inventor, pensador y analista de la
sociedad de su época, educador, gestor científico, gestor de la sanidad
española, etc. En todas estas facetas subyacen y afloran a menudo sus
conocimientos científicos. No es, por tanto, raro que también
escribiera artículos de divulgación científica, lo que en su época se
conocía como "artículos de popularización".
[Leer
el artículo completo] |
Escribir
en una revista de divulgación científica es una osadía para alguien
dedicada a la literatura. Lo sé. No sólo por la cuestión obvia de la
especialización de saberes y de los inmensos agujeros negros que esto
genera, sino por la barrera y los límites que nos impone nuestro
horizonte ideológico desde que empezamos a formarnos. Es la tan traída
y llevada cuestión de las ciencias o las letras, una cuestión
relativamente moderna, como veremos. Elegir la obra literaria de don
Santiago Ramón y Cajal como tema de este artículo justifica, sólo en
parte, tal atrevimiento, pero, como se verá, la cuestión no es tan
simple y, si tenemos suerte, nos estallará en las manos.
[Leer
el artículo completo] |
Santiago
Ramón y Cajal
ha sido el científico español más importante de todos los tiempos y uno
de los mayores genios que ha dado la humanidad. Su enorme producción
científica, aún sigue siendo el autor más citado en las neurociencias,
ha dejado en un segundo plano otras facetas en las que igualmente
destacó y que también tuvieron gran trascendencia a lo largo de su
vida; nos referimos a sus innovaciones en la fotografía, a su faceta
como pedagogo o a su obra literaria.
La obra literaria de Cajal
abarcó desde la narrativa hasta el ensayo y es una fuente de interés
para conocer al autor a lo largo de su vida (Fernández Santarén, 2006).
Es una obra escrita por un dominador del lenguaje que en las últimas
etapas de su vida llegó a ser nombrado académico de la Real Academia
Española, aunque no llegara a tomar posesión de su sillón.
[Leer
el artículo completo] |
El alumnado de 4º ESO de la materia Biología y
Geología realiza comentarios al relato de Santiago Ramón y Cajal.
[Leer
los comentarios] |
Es
frecuente opinar que la poesía, o la literatura
en general, se opone a la tecnología. Para el pensamiento común, la
poesía entraña creatividad, espíritu, sentimiento, mientras que la
tecnología connota frialdad, razón y objetividad. No hay nada menos
poético –tendemos a pensar- que un artefacto inerte y desalmado que
sencillamente se limita a facilitarnos –y a veces hasta a fastidiarnos-
la vida. La técnica no tiene nada que ver con lo humano, mientras que
la poesía y el arte sí.
[Leer
el artículo] |
En enero de 2007
se cumplieron cien años de la
creación de la Junta para Ampliación de Estudios e
Investigaciones Científicas (JAE). Resulta bien conocido que
la JAE fue una institución autónoma integrada en el Ministerio de
Instrucción Pública; dedicada a la educación superior y la
investigación propiamente universitaria más avanzada, pero concebida y
asumida como realidad no sólo independiente de la Universidad, sino
situada expresamente al margen de ella.
[Leer
el artículo completo] |
Traer a las páginas de esta revista la figura
de
Alberto Jiménez Fraud significa reconocer un movimiento muy importante
que tuvo lugar a lo largo del siglo XVIII en la comarca de la Sierra
Sur. Nos referimos al flujo de migración, que, constantemente, tuvo
lugar entre los vecinos de Alcalá la Real y las costas malagueñas. Los
hay en todas las direcciones: desde el trasiego comercial entre los
playeros y los labradores alcalaínos, a su vez vendedores de los
excedentes del trigo de la comarca, desde la influencia industrial de
la Málaga de aquellos tiempos y los hombres de negocios y de la banca,
procedentes de la costa malagueña, que se instalaron en Alcalá, o
simplemente, de los emigrantes franceses que tuvieron su primera etapa
de asentamiento en aquellas costas de España y, posteriormente,
sentaron sus tiendas, comercios y sus oficinas de préstamo en nuestra
localidad: nos referimos a Los Govert, los Miquel, los Laloya, los
Batmala o los Camy. Sin embargo, Málaga también fue el foro de
atracción de otros muchos alcalaínos, que se avecindaron en ella
atraídos por aquel pozo de riqueza, modelo de muchos pueblos de España.
[Leer
el artículo] |
Entre los muchos
periódicos que surgieron en nuestra ciudad a finales del XIX y
principios del XX destacó La Voz de Alcalá.
En la biblioteca municipal se conserva una copia de los doce primeros
números, desconozco si se editaron más. Se publicó, con periodicidad
semanal, todos los domingos, desde el 30 de marzo de 1879 al 15 de
julio del mismo año. La suscripción trimestral ascendía a ocho reales
para Alcalá la Real y nueve para fuera, adelantados. La redacción y
administración estaba en la calle Braceros, 50.
[Leer
el artículo completo] |
La
trayectoria compleja y rica de Esteban Terradas incluye, como es
sabido, una gran preocupación y un compromiso firme con el lenguaje en
general y con el lenguaje científico y técnico, en particular. Terradas
era catalán y conocía muy bien el castellano. Pasó un periodo largo de
su niñez y adolescencia estudiando en Alemania, lo que le hizo
incorporar el alemán como tercera lengua. Además, conocía bien el
francés, el inglés, el italiano e incluso el ruso, según escribió en
1908 en una solicitud de pensión a la Junta para Ampliación de
Estudios. Hay que recordar que el conocimiento de una lengua no es algo
pasivo, que se posee y no hay que hacer nada más. Al contrario, las
lenguas exigen una dedicación permanente, tanto de lectura como de
escritura y comunicación oral. En la familia Terradas se explica que él
y su mujer se hablaban (y se escribían) en varios idiomas, generalmente
en francés, con el objetivo de ir ejercitándolos. Por otro lado, su
biblioteca refleja el interés por la literatura universal,
particularmente la alemana, la francesa y la inglesa. Igualmente,
encontramos clásicos de la literatura española y catalana y también
obras científicas en ruso.
[Leer
el artículo] |
En mi sentir, la ciencia y la literatura jamás
se
han opuesto. Sino que, al contrario, resultan admirablemente paralelas
en su objetivo (el conocimiento del mundo) y complementarias en sus
métodos (la emoción de la regla en el pensamiento científico, las
reglas de las emociones en el pensamiento literario). Cualquiera que
haya hojeado un manual de física contemporánea, por ejemplo, no habrá
dejado de admirarse por el espesor de metáforas, imágenes y neologismos
que contienen sus textos. Igual que hace la poesía, la ciencia y sus
diferentes ramas se valen del asombro para obtener un sentido y poner
algún orden en el caos cotidiano. La ley de la gravedad, por si sola,
encierra la evidencia simple y misteriosa que vive persiguiendo la
poesía con su mirada: una roja manzana cae, alguien acierta a describir
su vuelo instantáneo y así recomienza la historia de la eterna
curiosidad humana, la emoción de ver y sentir que no entendemos del
todo qué vemos.
[Leer
los poemas] |
Estrenamos la sección de
recensiones haciendo comentarios de los textos Histología del
sistema nervioso de los hombres y de los vertebrados, de Santiago Ramón
y Cajal, El Universo Elegante de Brian Green y Dune de Fank Herbert.
[Leer
las recensiones] |
Cuando se me plantea la posibilidad de
realizar un artículo sobre matemáticas y monumentos de Alcalá la Real,
lo primero que me surgió fue una pregunta, ¿existirán muestras en la
arquitectura alcalaína que sirvan de conexión entre ellas y las
matemáticas? Cualquier persona que esté familiarizada con el tema
conoce infinidad de muestras y situaciones en las que arte,
arquitectura y matemáticas están relacionadas, basten como ejemplos: El
Partenón de Atenas, La Pirámide de Keops, La Gioconda de Leonardo da
Vinci, Leda Atónita de Dalí, el Stade de France construido al norte de
París en Saint Denis, Cielo e infierno de Escher, la sede de la ONU en
Nueva York, Modulador de Le Corbusier, la Alhambra de Granada o
cualquier catedral gótica o renacentista.
[Este artículo está
disponible en la edición escrita del Pasaje a la Ciencia] |
Decía
Theodore Von Karman, uno de los padres de la aerodinámica actual, que
la ingeniería constituye el uso de la ciencia para solventar las
necesidades de la humanidad. Un científico descubre y analiza todo
aquello que ya existe. Sin embargo, un ingeniero crea lo que antes no
estaba. Bajo estas consideraciones y partiendo de una hoja de papel en
blanco para establecer sobre ella las necesidades operacionales de las
aeronaves del futuro, Airbus desarrolló su A380 como el avión más
espacioso y eficiente concebido hasta la fecha.
[Leer
el artículo completo] |
Blanca Rueda es
una joven investigadora alcalaína
que trabaja en uno de los campos más innovadores de la biomedicina, la
genética de las enfermedades autoinmunes. Diplomada en Enfermería y
licenciada posteriormente en Biología, comenzó su carrera investigadora
en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra de Granada,
donde realizó su tesis doctoral sobre las bases genéticas de la
enfermedad celíaca. Su trabajo se vio recompensado el año pasado con la
concesión del premio Julia Bodmer, que otorga la Sociedad Europea de
Inmunogenética a los jóvenes investigadores más prometedores. Blanca ha
tenido la amabilidad de conceder esta entrevista a Pasaje a
la Ciencia en la que nos habla sobre las enfermedades
autoinmunes y sus trabajos de laboratorio.
[Leer
la entrevista] |
|